Pentecostales o Renovación Carismatica

Iba en un bus a León, la verdad cuando viajo en buses prefiero ir con mis audífonos escuchando música gregoriana y dormir, pero esta vez iba conversando con un hombre que compartía mi asiento. Llevaba una camándula (rosario) de madera grande, digo, en serio era grande, y su vestimenta muy formal, una Biblia arrugada y sucia en su mano. Era algo confuso para mí, no era cura, tampoco era protestante, pero parecía una extraña mezcla de ambos, constantemente usaba la palabra amen (que ya hemos hablado antes en este blog, da clic aquí si quieres leer esa publicación) y hacia referencias a las manifestaciones del Espíritu santo, pero criticaba las procesiones y las imágenes de María.

Me dije a mí mismo, ¿Es católico o no es católico? Y al consultarle él me respondió de esta manera:

“Yo soy un Pentecostal católico”

¡¡¡ ¿Qué?!!! Los pentecostales católicos no existen.

En esta publicación (dividida en tres partes) abordaremos el movimiento Carismático católico, sus aciertos, sus fallas, y su implicancia en nuestra Iglesia.


¿Qué es la Renovación carismática católica?

Aquel hombre pertenecía a la RCC, un movimiento de nuestra Iglesia que hace énfasis a los carismas del Espíritu santo. Pero, debido a sus similitudes con la espiritualidad pentecostal muchos llegan a confundirse con las congregaciones evangélicas, perdiendo muchas veces su identidad católica, siendo esta la principal causa de las críticas que se vierten contra la RCC.

Es bueno aclarar, al ser un movimiento de la Iglesia tienen que tener completa comunión con nuestra doctrina, de no ser así se convierten en una secta más con fachada católica, a como le hice ver a aquel hombre del bus quien ya era protestante sin darse cuenta de ello.

¿Qué es el Pentecostalismo?

El pentecostalismo es un movimiento no católico que promete a sus adeptos la plena experiencia del Espíritu Santo que tuvieron los Apóstoles el día de Pentecostés, junto con algunos de los dones externos que recibie­ron, especialmente los de lenguas, curaciones y profecía. (Hechos 2:1-13)
A esta extraordinaria expe­riencia la llaman Bautismo del Espíritu, que dicen transmitir y recibir con la imposición de las manos, al estilo de otros ritos de nuestra Santa Madre Iglesia.

Es una de las formas del protestantismo que más adeptos gana, se calcula que los miembros de las Iglesias pentecostales en el mundo son más de 400 millones. (Vaticano Insider, 11 de abril).

¿En dónde nace el moderno pentecostalismo?

Aunque sus seguidores afirman venir desde el día de Pentecostés, la verdad histórica es otra, la Iglesia no había tenido este tipo de agrupaciones sino hasta el año 1892 cuando el Rev. R. G. Spurling y el Rev. W. F. Bryant, pastor bautista el primero, y pastor metodista el segundo fundaron en Carolina del Norte (Estados Unidos) fundaran la primera iglesia pentecostal.

Esta primera iglesia sostenía la famosa frase que hemos escuchado en algunos lugares “El espíritu santo sopla donde él quiere” (Juan 3:8) misma de la que han abusado muchos para actuar libre de autoridades eclesiásticas, terminando en la fractura de estos grupos multiplicándose en miles de formas distintas, originando así la mayoría de iglesias “evangélicas” que conocemos hoy.

Solo por nombrar algunas:

Asambleas de Dios, Asambleas Cristianas, Iglesia de Cristo, Iglesia de Dios, Apostólicos, Apostólicos libres, Apostólicos en la fe de Cristo Jesús, Pentecostales unitarios, Pentecostales misioneros, Pentecostales MI, Pentecostales senda antigua, Pentecostales reformados (y la lista continua cada día agregándose más y más nombres a la lista)
Al creer que “los que nacen del espíritu no se sujetan a ninguna autoridad” (falsa interpretación de Juan 3:8) convirtieron aquello en un completo caos, cada quien soplando de un lugar a otro sin control ni un líder visible, obviando lo que dice las escrituras al respecto:

Porque Dios no es Dios de confusión, sino de paz, como en todas las iglesias de los santos. (1 Corintios 14:33)

El sello característico de estos grupos es la insistencia en la vivencia de los dones espirituales, sobre todo hablar en lenguas, don de profecía y de sanación, dones genuinos pero tergiversados por ellos. En próximas entregas le explicaremos cuales vienen de Dios y cuáles no.

Además promueven un desmayar con movimientos frénicos y casi convulsivos a los que llaman “bautismo en el Espíritu” una forma de trance espiritual similar al de las religiones chamanicas, de las cuales no existen ninguna referencia en la Biblia ni en la tradición apostólica (si alguno conoce una cita bíblica que hable de esto favor compartir) pero le transmiten con la imposición de manos.

Entre sus trances están el danzar sin medida, las risas espontaneas, llanto frenético, convulsiones y muchas otras que a la larga crean daño psicológico en muchos adeptos que participan de estos rituales.

La Iglesia Católica en su momento, al ver lo peligroso que resultaban las prácticas y creencias que estos grupos pregonaban realizó un concilio en Estados Unidos, llamado el segundo Concilio Plenario de Baltimore en donde los obispos pusieron en guardia a los fieles para no prestarle ningún tipo de adhesión. Prohibieron a los católicos incluso estar presentes, aun por mera curiosidad, en los llamados encuentros de oración.

Analizando todo esto te pregunto, ¿Crees que pueda haber Pentecostales católicos? 

¿Alguna vez el Papa u algún obispo han aprobado un movimiento que dice no sujetarse a la autoridad como pueden ser los Pentecostales?

Aclarando antes de culminar, la razón de ser de la Renovación Carismática Católica por la cual el Papa le ha aprobado no es la pretensión de pertenecer a un grupo Pentecostés sino otra muy distinta que abordaremos en la próxima entrega.

Espero tus comentarios y comparte con tus redes sociales si te ha gustado.


Paz y bien.
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